Abres el libro y te encuentras corriendo, sí, junto a Elías, huyendo sin saber por qué ni de quién. Sin embargo, sigues atravesando esa selva espesa; empiezas a sentir el calor, el lodo, el sudor, los gritos y recuerdas… ¿Cómo? …..
Hay un dolor en las pieles que no se puede fingir. Hay un hambre, histórica e inoportuna, que se cuece en las memorias genéticas de una especie condenada antes de su propia existencia. Hay un amor, romantizado o no, que …..
Abrí el libro con expectativa porque no sabía que Juan escribía. Sabía que era editor y que disfrutaba de la mala costumbre de leer, pero de que podía hilar un discurso él mismo, pues no; además, en los últimos años …..
Un libro para disfrutar con el rigor de la calma, la sensatez del silencio y el privilegio de la soledad oportuna. Y es así porque es un libro lleno de personajes que acompañan a la imaginación en una tertulia de …..
Si, para mí, Rayuela es homónima como referente a primera vista de este libro. ¡Y vaya qué referencia! La novela de David, la que leí de manera rauda, dada la emergencia de su presentación en Margarita, y la inesperada llegada …..